viernes, 8 de julio de 2016

FISMULER


Abierto hace apenas un par de meses, el nuevo restaurante de los hermanos Redruello está conquistando rápidamente a los madrileños y os reconoceremos que las Queens estamos entre las primeras de la lista. Es algo totalmente comprensible cuando nos viene a la mente su trayectoria familiar, nacida en las cocinas de La Ancha y continuada en Las Tortillas de Gabino, La Gabinoteca y Tatel, cuatro imprescindibles sin los que no se podría entender la gastronomía madrileña.


El local está en plena calle Sagasta, donde antes se encontraba el restaurante Arturo, pasa casi desapercibido debido a su poca decoración exterior. La sorpresa viene al traspasar la puerta, es impresionante el trabajo del estudio de Arquitectura Invisible y Alejandra Pombo, un tándem que ha convertido el clásico, casi revenido, Arturo en un local de estética neoyorkina de paredes de obra y ladrillos vistos, mesas de madera y estanterías con diferentes macerados culinarios. Nos encanta la gran mesa compartida que encontraréis nada más entrar y el reservado semi-abierto entre paredes lavadas con capacidad para 8 personas.


El servicio es joven, profesional y muy interactivo. Están muy pendientes de que el cliente elija lo mejor de la carta y, en general, de que la experiencia en su restaurante sea perfecta. Cuentan con un sumiller y un especialista en postres, para garantizar que no erréis  en la elección final. Destacamos un detalle que nos encantó, el aperitivo de la casa, que consiste en una mantequilla sin pasteurizar con pan artesano y un carpaccio de ternera, que están de muerte.


La carta cambia constantemente según los productos de mercado y no es muy extensa pero todos sus platos tienen una elaboración original y un sabor buenísimo. Capitaneando la cocina encontramos a Nino Redruello, que vuelve a sorprender con esta fórmula gastro basada en verduras de temporada, pescados y alguna carne. Nosotras hemos probado en nuestras ya varias visitas:
  • Tomate con bonito marinado (Probadlo sin duda, tomate tierno que sabe a tomate)
  • Merluza rebozada con puerros a la brasa (Muy suave y sabrosa a la vez)
  • Alcachofas a la parrilla (exquisitas)
  • Navajas con ajada gallega (Un plato curioso, aunque no repetiríamos)
  • Pato Barbarie con crema de maíz a la brasa y chirivia (Muy bueno)
  • Steak tartare de vaca con especias cajún (Nos gustó pero no no tanto como el resto de los platos, demasiado picante)
  • Freitas del bosque con crema y chantilly (Los postres los hacen realmente bien, éste principalmente)
El precio medio por persona es de 40€ con vino.


EL VEREDICTO DE MAD QUEENS ES 8/10: No podemos sino volver a felicitar a Nino Redruello por su nueva iniciativa en Fismuler, que propone una fórmula de cocina de mercado con toques originales y novedosos, pero sin perder la excelente calidad de producto a la que nos tiene acostumbrados a sus clientes madrileños. El local es una maravilla, han conseguido un espacio realmente bonito con una decoración relativamente sencilla. Si tenemos que ponerle una pega es en el apartado de las bebidas: su escasa carta de vinos poco conocidos y flojos (ecológicos), echamos de menos unos cuantos vinos clásicos que completen la carta, y las micheladas que probamos la última vez, demasiado fuertes. Por lo demás, nos van a ver bastante este año a las Queens en Fismuler.

FISMULER
C/ Sagasta, 29 (Chamberí)
28004 Madrid
Tel. 918277581

Fotos: Mad Queens y facebook de Fismuler