miércoles, 8 de octubre de 2014

BACIRA

Aunque lleva abierto apenas dos meses, las Queens habíamos recibido ya referencias tan positivas de Bacira que  nuestra visita nos pareció inminente. 

Con un estilo basado en la mezcla de la cocina mediterránea y asiática Bacira se perfila como la sensación de la temporada gastronómica madrileña. Cuenta con un equipo formado por el chileno Gabriel Zapata, Vicente de la Red y Carlos Langreo, que coincidieron en su paso por Nikkei 225, dónde no sabemos que ocurrió exactamente que explique la desbandada de chefs, ejemplo también de ello es Luis Arévalo con su proyecto independiente (Kena, que podéis leer aquí).


El espacio nos pareció agradable y correcto, pero no nos emocionó. La luz era excesiva y echamos de menos luces más íntimas en las mesas o puntos concretos del restaurante. El mobiliario es sencillo y no excesivamente cómodo, sillas básicas blancas y mesas no muy grandes. Nos gustó la barra y los azulejos de colores por sus paredes, que dan cierta gracia al lugar.


El servicio fue genial. Era un miércoles y debido a la rápida fama que ha ganado Bacira, no teníamos sitio, aunque nos hicimos con un hueco en la barra y las camareras nos dieron finalmente una mesa.  Posteriormente la atención no decayó, nos recomendaron sus mejores platos con gran acierto y con un servicio totalmente efectivo.


La carta no es muy larga pero cuenta con la mejor representación de la cocina mediterráneo-oriental en sus tablas de corte de madera. No faltan los ceviches, tartares y tiraditos, combinados con otros platos como "risoteo" de setas con jamón, Foie y huevos a 65º con sus migas, patatas y chorizo. Entre sus segundos nos llamaron la atención el mollete japonés de mollejas de ternera, pimientos rojos, chimichurri y cebolleta y el pulpo a la parrilla ligeramente ahumado con espuma de patata y butifarra negra, aunque nuestras elecciones fueron otras:
  • Angula ahumada con ricotta, tomates secos, brotes tiernos y quinoa crispy (imprescindible probarlo)
  • Usuzukuri de chicharro (plato fuera de carta, muy fresco)
  • Tartar de atún picante con aguacate, alga wakame y pomelo rosa (el atún estaba muy bueno, pero el pomelo rosa estropeaba todo el plato con su acidez)
  • Tiradito de vieira (también fuera de carta y de textura espectacular)
  • Ceviche de lubina (fuera de carta, muy rico)
  • Bacalao confitado con crema suave de ajos tiernos y piparras (nos gustó, pero nada que ver con los platos anteriores, nos decantamos por los tiraditos y ceviches)
  • Nuestra versión del drácula (todo un descubrimiento, un sabor de la infancia totalmente conseguido y con la frescura de las fresas)
El precio medio por persona es de 45€ con un buen vino y postre.


EL VEREDICTO DE MAD QUEENS 7/10: Puede que a priori, condicionadas por las críticas tan positivas que ha recibido Bacira, esperáramos un poco más de nuestra visita. Cuando entramos además la decoración no nos enganchó, si bien es verdad que ello se ve compensado por completo por la amabilidad del servicio. La comida, con las excepciones que os hemos dicho arriba, nos gustó y nos pareció muy original. Nos encanta la posibilidad de poder pedir medias raciones de la mayoría de sus platos, facilitando el que podamos probar más de sus creaciones. Es un restaurante al que seguramente volveremos, su cocina es de calidad y rezuma creatividad.

BACIRA
C/ Castillo, 16 (Chamberí)
28010 Madrid
Tel. 918664030

Fotos: Mad queens, Facebook y Web de Bacira